Luego de varios días de rumores y especulaciones, esta mañana los ejecutivos de General Motors confirmaron que el control de la marca Saab regresará a manos suecas luego de anunciar que la marca será adquirida por Koenigsegg.

Aunque para muchos es una extraña combinación, otros creen que la mezcla de Saab y Koenigsegg es perfecta dado que estamos ante compañías que no se destacan por lo tradicional, especialmente Koenigsegg que construye supercoches en un país donde no se pueden superar los 100 km/h.

Todavía faltan confirmar muchos detalles, es sabido que el acuerdo será parcialmente financiado gracias a un préstamo de 600 millones de dólares realizado por el European Investment Bank y garantizado por el gobierno de Suecia.

Al parecer el acuerdo tendrá varias similitudes con la venta de Saturn, recordando que General Motors ha aceptado continuar produciendo plataformas y motores para Saab, con el objetivo de evitar cualquier demora en la producción bajo sus nuevos dueños.

La cantidad de tiempo que Saab continuará recibiendo productos de GM no ha sido revelada, pero los analistas estiman que se necesitarán al menos 5 o 6 años antes de poder considerar una separación total entre las compañías.

A pesar de todos estos cambios, es prácticamente seguro que la parrilla de lanzamiento se mantendrá estable, lo que significa que en los próximos meses podremos disfrutar de las nuevas generaciones del 9-5 y el 9-4X crossover.

Finalmente, tenemos que decir que el acuerdo entre Koenigsegg y General Motors debería ser completado para octubre, lo que significa que Saab tendrá nueva casa para el 2010.