Luego de descubrir que las compañías automotrices americanas habían recibido un préstamo de 25 mil millones de dólares del gobierno federal, sus competidoras europeas están buscando un acuerdo similar con la Comisión Europea.

Al igual que sus competidores al otro lado del océano, las compañías europeas han pedido cerca de 55 mil millones de dólares en prestamos, que planean utilizar para desarrollar nuevos productos y vehículos más eficientes.

Según lo informado, la carga está liderada por Sergio Marchionne, CEO de Fiat, aunque el dice que el apoyo es unánime en toda la industria automotriz europea, destacando compañías poderosas como BMW y Mercedes Benz.

Sobre la cantidad pedida, 30 mil millones más que en Estados Unidos, Marchionne dijo que se necesita más dinero porque los costos de desarrollo y los nuevos estándares que serán aplicados en Europa también son mayores.

Durante una conferencia en el Salón del Automóvil de Paris, Marchionne salió a la ofensiva diciendo que no se pueden aplicar grandes regulaciones a una industria en su peor momento en 10 años y no querer invertir dinero.

Luego de conocer el pedido, los analistas comenzaron a especular si el préstamo es porque no pueden conseguir prestamos privados o porque las compañías están buscando una forma de subsidio para alcanzar las nuevas metas legislativas.

Sin dudas debemos esperar una respuesta rápida considerando que las nuevas leyes de emisiones entrarán en efecto en pocos años y las compañías deben modificar considerablemente sus coches.