Continuando con el colapso de las compañías norteamericanas, Chrysler ha anunciado que cerrará todas sus fábricas en Estados Unidos por un mes entero, con la producción siendo suspendida desde mañana hasta el 19 de enero del 2009.

La pobre situación financiera de la compañía y la debilidad del mercado automotriz fueron nombradas como las razones de estos cierres, de los que se estima que afectará a las 30 plantas de la compañía y a 46.000 empleados.

Vale recordar que originalmente la compañía planeaba suspender la producción por solo nueve días, entre el 24 de diciembre y el dos de enero, pero algunos días después se decidió extender la suspensión otros dos días, comenzando el 22 de diciembre.

Ahora, con esta nueva programación, la suspensión de producción se extiende otras tres semanas, lo que habla claramente de la situación que esta viviendo Chrysler en este momento, acercándose peligrosamente a la quiebra.

Esta noticia llega poco después de que varios reportes indican que incluso con el esperado préstamo federal para salvar a la industria automotriz, Chrysler tiene muy difícil su vida en los próximos meses.

Si observamos las cifras del 2008, hasta el momento las ventas de la compañía han caído casi 30%, y lo peor de todo es que las ventas continúan cayendo con el paso de los días, algo que se nota cuando consideramos que las ventas cayeron casi 50% durante noviembre.

Hablando sobre esta situación, varios representantes de la compañía dijeron que la caída en ventas no se debe tanto a problemas con sus productos, sino por la falta de créditos bancarios para comprar nuevos coches.

Al mismo tiempo, el CEO de la compañía, Bob Nardelli ha dicho que la situación ha llegado a un punto en el que la compañía podría quedarse sin dinero en pocos meses sin no recibe el salvataje financiero del gobierno.